Pulgas, garrapatas, flebotomo y leishmaniosis: guía para perros y gatos en La Sagra
Con la llegada del otoño, muchas familias de Illescas y La Sagra relajan la vigilancia de parásitos porque ya no hace el calor de julio. Es un error frecuente: en nuestra zona las pulgas y las garrapatas siguen activas mientras las temperaturas se mantienen suaves, y el flebotomo, el mosquito que transmite la leishmaniosis, mantiene su periodo de actividad hasta bien entrado el otoño. Si tu perro se rasca más de lo habitual o tu gato se lame en exceso, conviene mirar la piel con calma antes de dar por hecho que es algo pasajero.
Por qué los parásitos no desaparecen en septiembre
El clima de la comarca, con inviernos suaves y otoños templados, permite que muchos parásitos externos completen su ciclo casi todo el año. La pulga, por ejemplo, pasa la mayor parte de su vida como huevo y larva en el ambiente del hogar, no sobre el animal. Por eso, ver una pulga en el perro suele indicar que hay más en cojines, alfombras o zonas donde duerme. La garrapata, en cambio, espera en el campo o en jardines y se adhiere cuando el animal pasa cerca. Y el flebotomo es un insecto pequeño, de vuelo corto y hábitos crepusculares, que aparece sobre todo al atardecer y al amanecer en zonas con vegetación y humedad.
Pulgas: la picadura que más se repite en casa
La pulga provoca picores intensos y es la causa más habitual de dermatitis alérgica en perros y gatos. No siempre se ve el insecto, porque se mueve rápido y se esconde entre el pelo. Estas son las señales que suelen aparecer:
- Rascado insistente, sobre todo en la zona lumbar, la cola y la parte trasera.
- Puntos negros pequeños sobre la piel o en la cama del animal, que pueden ser excrementos de pulga.
- Enrojecimiento, costras o pérdida de pelo por el rascado.
- En gatos, lamido excesivo y zonas sin pelo en el vientre o los flancos.
Si hay pulgas, no basta con tratar al animal: conviene revisar también el entorno y consultar qué producto preventivo encaja mejor con cada caso, porque no todos los antiparasitarios sirven igual para perros y gatos, ni para todas las edades.
Garrapatas: cuando la adherencia importa
La garrapata se fija a la piel y se alimenta de sangre durante días. Además de la molestia local, puede transmitir enfermedades. Por eso, después de un paseo por el campo, por zonas de hierba alta o por descampados cercanos, merece la pena revisar al animal con las manos, prestando atención a orejas, cuello, axilas, ingles y entre los dedos. Si encuentras una garrapata adherida, lo prudente es acudir a la clínica para que la retiren con seguridad: tirar de ella sin la técnica adecuada puede dejar parte del aparato bucal dentro y favorecer una infección. No conviene aplicar aceite, alcohol ni otros remedios caseros sobre la garrapata.
Flebotomo y leishmaniosis: el riesgo silencioso
La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria que se transmite por la picadura del flebotomo, no de un perro a otro directamente. El periodo de mayor actividad del insecto va de primavera a otoño, con especial incidencia al atardecer y al amanecer. En nuestra zona, con veranos largos y otoños templados, la prevención se mantiene prácticamente todo el año. Los signos de la enfermedad pueden tardar meses en aparecer y son variados: pérdida de peso, cansancio, lesiones en la piel, engrosamiento de las orejas o cambios en las uñas, entre otros. Ninguno de ellos confirma por sí solo el diagnóstico: se necesita una revisión veterinaria y, si procede, pruebas complementarias.
La buena noticia es que existen medidas preventivas frente al flebotomo, y que la revisión periódica permite detectar la enfermedad en fases tempranas, cuando el manejo es más sencillo. En gatos la leishmaniosis es menos frecuente, pero también existe, así que la protección no es exclusiva de los perros.
Prevención durante todo el año: pautas generales
La desparasitación no es un gesto puntual de verano. En una zona como La Sagra, con presencia de garrapatas y flebotomos, lo habitual es mantener una pauta preventiva adaptada a cada animal. Estas son las ideas que conviene tener claras:
- Revisar el pelaje después de cada paseo por el campo, sobre todo en orejas, cuello y patas.
- Mantener al día la desparasitación externa e interna según la recomendación de tu veterinario.
- Evitar pasear en zonas de vegetación densa al atardecer y al amanecer, momentos de mayor actividad del flebotomo.
- Lavar con frecuencia las camas y mantas del animal si ha habido pulgas en casa.
- Acudir a revisión si aparecen lesiones en la piel, cansancio o pérdida de peso sin causa clara.
Cada animal tiene un riesgo distinto según su edad, su estilo de vida y si vive dentro o fuera de casa. Por eso, la pauta concreta conviene fijarla en consulta, tras valorar el caso.
Cuando llamar a MuyVet
Hay situaciones en las que no merece la pena esperar. Te recomendamos contactar con la clínica si observas garrapatas adheridas que no sabes retirar con seguridad, rascado intenso que no cede, lesiones en la piel que se extienden o no mejoran, pérdida de peso, cansancio o cambios en el aspecto del pelo y las orejas. También si tu gato se lame de forma insistente o tiene zonas sin pelo que antes no tenía. En MuyVet, en el Parque Comercial Sagra Norte, atendemos perros y gatos con revisión tranquila y diagnóstico claro, y puedes consultarnos por teléfono o WhatsApp si tienes dudas antes de venir. La prevención es la herramienta más útil frente a los parásitos, y una revisión a tiempo evita muchos problemas.
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